TERTULIA con Mara Torres
En los terremotos parece que no existe predicción, pero sí deben prevenirse con coeficientes sísmicos en los edificios o estructuras y de obligado cumplimiento, además no entiendo por qué no se hacen sencillos registros de frecuencia de vibración del terreno en todas los planes de ordenación del territorio de las ciudades. Estas microzonaciones sísmicas pueden valorar la amplificación que puede producir el terreno en las dañinas ondas superficiales de un terremoto y limitar por ejemplo la altura de los edificios o en su planta de cimentación evitar dos terrenos distintos. Yo hice la microzonación sísmica de Córdoba hace años y pienso que se deben hacer habitualmente, ésto lo publiqué en el Smagua de Zaragoza en un Congreso de agua y medio ambiente y en otro Congreso de Ingeniería en Cuba y se vió que era muy necesario en toda Latinoameríca.
Por otra parte un almacenamiento de residuos radiactivos de alta intensidad es algo serio que debe tener barreras geológicas, pienso que debe ser profundo en terreno apropiado y alejado de zonas activas o con algún valor neotectónico y de acuiferos; son los técnicos los que deben mantener esta planta. Nadie quiere esto cerca y te lo puedo decir yo que mi pueblo tiene su término municipal a 15 km de El Cabril y no recibe nada de compensación, claro que en el 1988 se hacía política de actos consumados como esta orden del Ministerio de Industria o los almacenamientos ilegales condenados por la Justicia Española que realizó ENRESA durante esos años, y además con nocturnidad en ferrocarril y camiones justo en el puente de Belmez, pero en fin el Estado si puede. Todavía a la forma de hacer las cosas en España le queda un hervido de sentido común y cumplir las Instituciones y empresas públicas de forma esquisita, para dejar la flexibilidad al ciudadano.
Para terminar los inmigrantes ilegales deberían registrarse en un registro no vinculante y que les de a ellos libertad de maniobra para que no sufran trata de blancas o algo en contra de los derechos humanos, como abuso de autoridad y que éste sea un registro que debe evitar expulsiones no planificadas y debe ser confidencial, para favorecer la integración cultural en nuestras transacciónes, valores y cultura, pero no al revés. Esto quiere decir que paso a paso se normalicen y puedan empadronarse pero sin confrontación y con normalidad. A ver si pronto nos sentimos orgullosos de nuestras Instituciones y nos vemos con buenos ojos. Solo reflexión, optimismo y trabajo en la misma dirección.