La mujer de Julio Romero de Torres pudo visitar su casa natal de Belmez en el año 1969.
Estaba finalizando el año 1969 y Dª Paca Pellicer tenía una edad avanzada pero gran lucidez, había decidido visitar Belmez (Córdoba), lugar donde nació y vivio su infancia, en su casa actualmente llevaba ubicada 45 años la Escuela de Ingeniería de Minas de Belmez. Muy recientemente esta Escuela estaba dirigida por D. Germán Castro (también director de la Empresa Nacional Carbonífera del Sur), Ana (secretaría, que lleva solo días trabajando) la recibe y acompaña a dirección, donde se saludan afectuosamente e inician la visita con una tertulia (en ese momento el Profesor Tomas Blasco impartía clases de Resistencia de Materiales en el planta alta).
Paca comentaba sus recuerdos "conocí a D. Antonio Carbonell, que era mayor que yo, antes de fundar esta Escuela, fue amigo de mi esposo y también era académico, se reunían en la casa de mis suegros en Córdoba, ¡qué época de libertad!".
Germán: Debe considerarse el fundador de esta Escuela, D. Antonio justo al finalizar la guerra inició la industria del Radio y Berilio en España, después de presentar una ponencia en el 1º congreso de radiactividad de Chicago (EEUU). Incluso le pidio al Ministro de la Guerra un islote de las Canarias para sus ensayos nucleares unos años antes de realizarse la fisión nuclear.
Paca: También mi padre y yo hemos sido muy amigos del gran empresario D. Leopoldo Alcantara, y sobre todo de su hijo José que fué alcalde de Belmez, pero la guerra civil destrozó el capital industrial del Bismuto, el Carbón y sus empresas, su pensamiento y nobleza fueron excepcionales. Pero es sabido que se suele desdeñar a quien se ama y esto lo digo por experiencia.
Ana: El afán de aniquilarse en una guerra civil, es una locura ciega que ha hecho mucho daño.
Germán: Los Alcantaras cuidaban la seguridad y economía no solo de sus obreros sino de toda la comarca de Belmez-Peñarroya, eran liberales y masones del siglo XIX (diferentes a los del siglo XX). Es sabido que los mineros nunca trabajan descuidados, aunque fuera de la mina son buenos catadores de la senda de la vida, saben olvidan y no temen el futuro. La felicidad nunca es entera.
Paca: Mi madre era de Belmez y mi padre de Navarra (Apolinar Pellicer, ingeniero de minas de la CIA de Ferrocarriles Andaluces, de Loring-Heredia). Mi padre decía que Belmez era la ciudad romana de MELLARIA ya que se había encontrado un cipo de Quinto Valerio de la tribu Quirina (descendiente de Romulo y de Troya) en lo que ahora son los hospitalillos, al pie del castillo y se colocó en la entrada del antiguo Ayuntamiento.
Paca: Cuantas vivencias y emociones he tenido, algunas negativas como todo lo que mi marido a dado que hablar por Córdoba, aparte de su arte... él tenía pasión por todo arte, nunca tuvo pereza y era muy elegante. Recuerdo que le resultaba insoportable el olor corporal, así que su modelo debía asearse antes de posar, Julio resaltaba su belleza, pero también le subía la inspiración y la vitalidad.
Ana: (Ana intentaba ayudar en ese momento emotivo de Paca y siguió el hilo anterior). Es curioso, ese cipo se perdió y se encontró en un umbral de una casa de la calle Hoyancones, ahora ha vuelto al Ayuntamiento, mi padre que es municipal lo ha transportado.
Paca: (Estaba lanzada y continua). El cante flamenco le alejaba la melancolía del invierno cordobés y también se olvidaba de la hora del regreso. Como toda persona bien bebida, solía rajar a cuento de sus fantasias y muchos atribuian a amores, que luego hacían rumores. Se ilusionó mucho en un viaje que hicimos a Italía donde conoció las pinturas de Leonardo de Vinci y otros, esos claroscuros fueron su pasión, yo puedo decir que fui feliz a su lado porque eramos cosmopolitas y libres.
(De pronto un estrépito movió el edificio, que era una estructura flexible y ligera cargando en las columnas de hierro de lós altos hornos de Loring-Heredia de Málaga. Parece un terremoto, dijo el altivo director).
Ana: No, por Dios, es D. Tomás que esta arriba impartiendo clase de Resistencia de Materiales y no son prácticas, solo que le gusta que se relajen los alumnos alguna vez. Desea el señor director que el bedel comunique a D. Tomás que interrumpa la clase para esta visita.
Germán: Sí, me parece muy bien, pero en lo sucesivo dará clase abajo en la secretaría que la dispondremos como aula. Esto es inaudito.
Ana: Lo que usted mande D. German.
Paca: Mientras tanto visitaré mi antigua casa adornada ahora con espiochas y mazapicos, y ánimo minero (sonrie) no quiero preocuparme del más allá, ni si se cae el edificio.
(Germán, muy pálido del susto, decide invitar a Ana y Paca a la inauguración del Hotel Playa de D. Rafael Canalejo Cantero, el Alcalde del Millón -del programa de TVE, Un millón para el mejor-)
CUALQUIER PARECIDO CON LA REALIDAD ES PURA COINCIDENCIA