EL CALIFA DE AL-ANDALUS Y LA MEDINA AL-ZAHRA DE CÓRDOBA (II)
Córdoba capital de al-Andalus, ejemplo de moderación, tenía el maximo esplendor cultural, la ciudad tenía una treintena de arrabales y muy directamente el territorio de la Cora de Córdoba (destacamento de sirios) que llegaba por arriba hasta el rio Guadalbarbo (rio de los bereberes) que nace en El-Merjd (Belmez), concretamente en Peñaladrones, al norte está el territoriode la Cora de Fahs al-Ballut (destacamento de bereberes). Abd al-Rahman III principe de los creyentes y Califa inicia el estilo califal en el año 936, con arquitectos de Damasco, construye al oeste de Córdoba y en solo diez años la bella ciudad palatina de AL-ZAHRA, en tres terrazas e imita a la mezquita de Damasco. Con el rápido crecimiento de la ciudad de Córdoba que contaba con tres religiones y tambíen algún bereber -inicialmente no creyente- que no habian abrazado el Islam todavía, se consigue urbanizar hasta la nueva Medina Al-Zahra. Todo el urbanismo fué saqueado por Bereberes y Almorávides, de tropas traidas por Almanzor, apenas iniciado el segundo milenio, en esa epoca gobernaba Sulayman.
Volviendo a la sorprendente noche estival belmezana, donde a la luz de la luna Abd al-Rahman, de gran naturalidad, conoce a la siria belmezana que presentaba el espectáculo. La subida de adrenalina disponible de Al-Zahra, al final de la actuación, facilitó increiblemente que sin mediar palabra se iniciase una risa en ambos que no veia fin, momento oportuno que aflojó sus cuerpos pero que no presuponía nada fuera de gusto, la inercia impidió largo rato otra articulación, aquello envolvía y desató el inicio de la nueva realidad (hoy podría ser comparado a como una tormenta magnética despierta lo más profundo de las personas). Era un juego de sorpresas al final de noche lo que motivó aparcar prejuicios y moverse, ambos, como les viniera fuera de los esquemas. Quizá ya el Califa había sentido la espiritualidad, la suya en Al-Zahra. No más, ese fué el inicio de ese bello proyecto arquitectónico de nueva ciudad palatina, para arrancar el apego suyo y perpetuar este amor entre Al-Zahra con Abd al-Rahman. Esto representa una nueva manera de ver las cosas en Al-Andalus, más espiritual y cultural, menos guerra y más conocimientos. No construye una fortificación para no entrar, sino para despertar a la luz, para la libertad, la tertulia y el espíritu. En la que naturalmente también existia el dolor, pero no el sufrimiento. El urbanismo de la nueva ciudad de Al-Zahra era un reflejo del mundo soñado por todos, amor salido de sí en espacio y perdurando en su tiempo, es la anatomia del espíritu en ese espacio lleno de energia positiva. El roce y goce sentido, contemplado y extendido a privilegiados con el mejor corazón de ciudadanos.


riamar dijo
Las ruinas de Medina Azahara ya dicen mucho de lo bella que debio de ser .
ESpero que sigas contado más cosas sobre la historia de Córdoba.
Saludos...............Mar
11 Septiembre 2007 | 04:35 PM